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La apología de la anorexia y la bulimia en el entorno digital

Claves para reconocer estos contenidos y saber qué hacer
Jordi Mitjà

Jordi Mitjà Costa

Enfermero de la Unidad Funcional Integrada de Trastornos de la Conducta Alimentaria. Área de Salud Mental
Hospital Sant Joan de Déu Barcelona
Eduard Serrano Troncoso

Dr. Eduard Serrano Troncoso

Doctor en Psicología. Jefe de la Unidad Funcional Integrada de Trastornos de la Conducta Alimentaria. Área de Salud Mental
Hospital Sant Joan de Déu Barcelona
apologia tca

La apología de la anorexia y la bulimia en páginas web, chats, aplicaciones o redes sociales es uno de los factores de riesgo sociocultural más extendido cuando hablamos de los trastornos de conducta alimentaria como la anorexia o la bulimia nerviosa. La fácil accesibilidad a estos espacios a través de los dispositivos móviles y su alto nivel de compartición entre grupos de población muy joven impacta en el desarrollo y mantenimiento de estos trastornos en la población vulnerable.

¿Cómo reconocer estas páginas web o perfiles sociales?

Estas nocivas plataformas y perfiles se autodenominan «princesas y príncipes» y utilizan palabras claves ocultas relativas a la propia patología: Ana, para la anorexia y Mía, para la bulimia. En los últimos años se ha producido un incremento significativo de los contenidos conocidos como pro Ana y pro Mía en el entorno digital. 

El principal objetivo de estos perfiles es transmitir que la anorexia y la bulimia son un estilo de vida, en lugar de un trastorno mental grave con consecuencias graves a nivel físico, psicológico y social. 

Los grupos pro Ana y pro Mia existen desde la década de los 90, pero se han visto potenciados a partir del uso de internet y las redes sociales. Detrás de estos contenidos se encuentra, habitualmente, una persona afectada por un trastorno de la conducta alimentaria (TCA) que busca reafirmarse. Los usuarios son mayoritariamente chicas y chicos jóvenes que padecen un TCA o que están en situación de riesgo de padecerlo. Otros se pueden encontrar con este tipo de contenido sin buscarlo de forma activa y aparecerles como sugerencia al buscar determinada información relacionada con la dieta o el peso en la red.

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Hacer frente a la apología de la anorexia y la bulimia

El objetivo de estas páginas es, en muchos casos, alentar a las chicas y chicos a perder cada vez más peso en lo que describen como «alcanzar su sueño» o «acercarse a la perfección». También comparten «trucos» para ocultar el trastorno o realizar «carreras de kilos» para ver quién pierde más peso en un período de tiempo determinado. 

Las imágenes que se comparten son de cuerpos excesivamente delgados y normalmente van acompañadas de citas motivacionales que aceleran y agravan el trastorno. El lenguaje y el tono de los mensajes que se utilizan suele ser negativo hacia uno mismo, incitando al autocastigo. Seguir este tipo de indicaciones puede poner en riesgo la salud y producir consecuencias muy graves. 

Estas páginas alentan a las chicas y chicos a perder cada vez más peso y «acercarse a la perfección».

Este tipo de contenidos en Internet y las redes sociales pueden ser un detonante o un acelerador para sufrir anorexia o bulimia ya que pueden desembocar en pensamientos irracionales y ser una influencia muy negativa en la evolución de la enfermedad. 

Características de los contenidos

Los contenidos en el entorno digital que hacen apología de la anorexia y la bulimia presentan unas características comunes:

  • Lenguaje específico: es habitual que los seguidores se reconozcan bajo el apodo de príncipes y princesas, así como que camuflen la anorexia (Ana) y la bulimia (Mía).
  • Cercanía: algo muy característico es que este tipo de contenidos aparecen escritos en primera persona, donde el autor asume el papel de «experto en el tema», aportando aquello que supuestamente a él o ella le funcionó.
  • Recomendaciones extremas: ponen en grave riesgo a sus seguidores con conductas muy peligrosas para la salud.
  • Motivación: acaparan al seguidor de tal modo que se presiona grupalmente a quien intente «rendirse» y dejar atrás la comunidad. Se castigan las muestras de debilidad.
  • Fotos con cambios de peso: muestran cambios extremos del «antes y después», provocando que los usuarios empaticen y piensen que ellos también pueden conseguirlo.
  • Etiquetan sus contenidos con hashtags o etiquetas propios de la comunidad que facilitan que los usuarios encuentren sus contenidos en las plataformas sociales.
  • Retos: la persona líder a menudo desafía a sus seguidores proponiendo retos.
     

¿Qué podemos hacer?

Si estas páginas web y perfiles son tan dañinos ¿Por qué siguen existiendo?

La apología de los trastornos alimentarios no es delito en España, ni en Europa, puesto que no existe una regulación que permita gestionar estos casos. Sólo en Cataluña, mediante un decreto ley aprobado en 2019, es posible vigilar, investigar y, si se da el caso, sancionar a las empresas, plataformas y servicios digitales que no pongan las medidas para eliminarlos. 

Si detectas este tipo de contenido puedes ponerte en contacto con la Associació contra l’Anorèxia i la Bulímia para informar. 

Mientras no exista un entorno legal que regule este tipo de contenidos, lo que sí se puede hacer es reforzar la autoestima de la persona y trasmitirle valores relacionados con la subjetividad de la belleza y la propia aceptación

  • Si nuestro hijo o hija, familiar o amistad es víctima de este tipo de prácticas, no debemos juzgarle, pues es evidente que el problema le ha superado. Es necesario mantener un clima de confianza que nos ayudará a que se sincere con nosotros para poder atajar estas malas prácticas buscando soluciones a la situación, como puede ser recurrir a la ayuda de un profesional especializado.
  • Desarrollar sus capacidades críticas. Es fundamental que se acostumbre a contrastar información, buscar otras fuentes fiables o recurrir a adultos de confianza ante dudas o preocupaciones, antes de asumir cierta información o ideas como verídicas o inocuas.