La aparición de un problema de salud mental en el sí de una familia nunca está exenta de diversos impactos sobre sus miembros. La nueva situación suele llevar a cambios en los proyectos vitales, expectativas y rutinas familiares.

En muchas ocasiones, la familia asume un papel de acompañamiento y cuidado de la persona que tiene la problemática, especialmente las mujeres: madres, hijas y hermanas.

Este nuevo rol de persona cuidadora y de dar respuesta a las necesidades de la familia, les puede conducir a un progresivo abandono de sus propias necesidades, renunciar a su proyecto de vida, perdiendo importancia en el camino las amistades, el tiempo de ocio y, a veces, incluso las propias parejas.

Los cuidados, con la carga emocional y desgaste personal que conllevan, pueden llegar a empeorar la salud mental de las personas que los realizan si no se dan espacios de autocuidado y una adecuada distribución de responsabilidades entre todos los miembros de la familia.

Los grupos de ayuda mutua (GAM) para familiares y personas del entorno pretenden ofrecer ese espacio de encuentro, de autocuidado y de cuidado mutuo para afrontar el acompañamiento y cuidado de los familiares con trastorno mental.

La Asociación Salud Mental Equilibri tiene en funcionamiento un grupo de ayuda mutua dirigido a hijas de padres y madres con problemas de salud mental. Las hijas que participan en el grupo coinciden en señalar la utilidad y apoyo que les proporciona el GAM, el sentimiento de pertenencia y de acompañamiento.

El GAM es una herramienta útil para mí, que hasta ahora no había conocido. Lo agradezco. Formar parte del GAM ha sido una de las decisiones más acertadas que he tomado en los últimos meses. Participando en él me doy cuenta de que no estoy sola en este trance. Montse.

Este grupo de ayuda mutua pretende ser un espacio donde hablar y expresar lo que cada una de ellas siente en las tareas de acompañamiento y cuidado de su familiar, intercambiar experiencias para entender y aprender a cuidarse como cuidadoras, y también de para tomar consciencia de la feminización de los cuidados de personas con problemas de salud mental.

Para mí, el GAM es un espacio donde me siento unida a un grupo, en este caso mujeres, que nos comunicamos desde un mismo idioma, es decir, con experiencias de vida algo parecidas, donde no me siento una extraña, todo lo contrario, me siento comprendida y apoyada. Un encuentro mensual donde cada una de nosotras intervenimos, dejándonos y respetando el espacio de cada una, para poder soltar y expresar sin disfrazar aquello que siento o que he vivido, y expresar, tanto el dolor como las experiencias bonitas. Elisabeth

Compartiendo experiencias y vivencias con las mujeres del GAM nos enriquecemos unas a las otras y dejamos de pensar que “esto sólo me pasa a mí”. Además, las experiencias de cada una ayudan a las demás a poner en marcha nuevos engranajes, a establecer sinergias que ayudan a todas. También encontramos en el grupo una mano amiga y un hombro donde apoyarnos si nos derrumbamos. Montse

La situación de pandemia les ha llevado a ofrecer el grupo en formato online y, contrariamente a lo que se podría pensar, las relaciones de ayuda y de apoyo que se establecen a través de este GAM son sólidas y se viven de forma muy reconfortante por parte de las hijas.

Para mí, nuestro GAM es una red invisible que te sostiene. No está cerca porque cada una vive su vida, no nos vemos, solo compartimos un pequeño espacio de tiempo cada mes, y lo que podría parecer débil, volátil y poco útil es una red de apoyo fuerte y permanente, Amanda

 Este testimonio es posible gracias a la Associació Salut Mental Equilibri 

Este contenido no sustituye la labor de los equipos profesionales de la salud. Si piensas que necesitas ayuda, consulta con tu profesional de referencia.
Publicación: 3 de Noviembre de 2021
Última modificación: 11 de Mayo de 2022
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