¿Cómo tratar la eyaculación precoz?

Causas psicológicas y biológicas que desencadenan esta disfunción sexual
Lydia Hanaa Faris
Lydia Hanaa Faris
Psicóloga clínica. Investigadora
Parc Sanitari Sant Joan de Déu
Eyaculación precoz

¿Y si tratamos un tema que afecta, en algún momento de sus vidas, al 43% de los españoles, según el Estudio Demográfico Español sobre la Eyaculación Precoz (DEEP 2009)? Sí, hablamos de la eyaculación precoz.

La eyaculación precoz es la disfunción sexual más común, con una prevalencia mundial de aproximadamente el 30%. Por eyaculación precoz se entiende un patrón persistente o recurrente de eyaculación durante el coito en el transcurso del primer minuto aproximadamente tras la penetración vaginal y antes de que el sujeto lo desee. Debe estar presente durante al menos 6 meses y ocurrir en todas o casi todas las ocasiones (75-100%), y debe causar una aflicción clínicamente significativa al hombre. En otras palabras, es cuando el hombre eyacula antes de lo deseado, en ocasiones incluso antes de iniciar el acto sexual o previamente a la penetración.

Según el manual diagnóstico de salud mental, el DSM-V, hay 4 tipos de eyaculación precoz:

  • Eyaculación precoz permanente (o primaria): es la que se inicia desde la primera experiencia sexual y se mantiene a lo largo de la vida; esta se da de una forma rápida, a veces incluso antes de la penetración, en un periodo inferior a 1 minuto.
  • Eyaculación precoz adquirida (o secundaria): es cuando la primera experiencia resulta normal y, con el tiempo, se presenta una evolución gradual de eyaculación precoz.
  • Eyaculación precoz natural variable: se produce solo en determinadas ocasiones.
  • Disfunción eyaculatoria prematura: incluye a los hombres que eyaculan dentro de un periodo de 3 a 7 minutos (considerados normales), incluyendo los hombres que pueden durar más de diez minutos. Se trata de hombres que se quejan subjetivamente de la eyaculación precoz, a pesar de la normalidad de su tiempo.

Cuando se presenta la eyaculación precoz siempre surge la pregunta del porqué sucede, cuáles son las causas. La naturaleza de los factores que desencadenan la eyaculación precoz puede ser física o psicológica.

Entre las causas psicológicas más habituales podemos encontrar:

  • Haber tenido experiencias sexuales tempranas
  • Haber sufrido abusos sexuales
  • Tener un problema de imagen corporal
  • Tener una depresión
  • Tener estrés
  • La propia preocupación por tener una eyaculación precoz puede ser la causa de esta disfunción sexual. El sentimiento de culpa aumenta la tendencia a apresurarse en las relaciones sexuales.

En cuanto a las causas biológicas, en primer lugar, la eyaculación precoz puede estar causada por factores genéticos. Por ejemplo, en los hombres que tienen hipersensibilidad en el glande del pene o en los receptores cerebrales que se encargan de controlar el placer. También puede haber causas orgánicas, como la inflamación o la infección del tracto urinario inferior. En algunos casos, la afección también puede estar causada por un desequilibrio hormonal, como un aumento de los niveles de tiroxina, una hormona tiroidea que regula cómo el cuerpo utiliza la energía, en la sangre.

Consejos para ayudarte con la eyaculación precoz

Exploramos ahora unos consejos para ayudarte con la eyaculación precoz, pero esto no sustituye de ninguna forma una consulta con tu médico o sexólogo.

  1. La comunicación y la confianza contigo mismo y con tu pareja son aspectos muy importantes para controlar la eyaculación precoz. Tienes que hablar de lo que sientes, abrirte y tener la confianza de hacerlo sin vergüenza con tu pareja, porque tu pareja tiene un papel muy importante en tu tratamiento.
  2. La relajación es esencial para disfrutar del coito y aprender a controlar la eyaculación precoz. Practica los ejercicios en un entorno tranquilo; si te sientes estresado o tienes prisa, déjalo para otro momento. Un ejercicio de relajación que resulta muy eficaz es controlar la respiración. Para ello, pon una mano en el abdomen y la otra en la barriga, respira de forma que solo lo sientas en la mano del abdomen. Cuando esté lleno, sigue inspirando aire hasta que lo sientas en la otra mano; entonces, cierra un poco los labios y exhala el aire poco a poco de forma regulada. Debes practicar esta técnica antes de realizar cada ejercicio.
  3. Controlar la masturbación: uno de los ejercicios más potentes para controlar la eyaculación precoz es la identificación de las sensaciones que preceden al orgasmo, lo que implica controlar la masturbación. Para ello, empieza a masturbarte como habitualmente, pero intenta enfocarte en las sensaciones que estás experimentando y no en la idea de controlar la eyaculación. Cuando sientas la necesidad de eyacular, detente y, con el pulgar y el índice, presiona firmemente la zona justo debajo del glande hasta que la sensación desaparezca, y luego sigue con la masturbación. Debes realizar este ejercicio tres a cuatro veces y, a la cuarta o quinta sensación eyaculatoria, no interrumpir la excitación. Intenta realizar esta técnica como mínimo una vez al día, hasta que controles por completo esta sensación y puedas realizarla con tu pareja. Por ejemplo, durante la penetración, si sientes la necesidad de eyacular, detente durante un par de segundos hasta que la necesidad baje y reanuda el acto sexual.

Al final, lo más importante a tener en mente es que la eyaculación precoz es una disfunción sexual tratable. Ponte en contacto con tu profesional de salud de referencia para averiguar el problema y descartar cualquier sospecha orgánica, y luego consulta un sexólogo o terapeuta sexual para aclararlo.

Este contenido no sustituye la labor de los equipos profesionales de la salud. Si piensas que necesitas ayuda, consulta con tu profesional de referencia.
Publicación: 29 de Marzo de 2022
Última modificación: 29 de Marzo de 2022
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Lydia Hanaa Faris

Lydia Hanaa Faris

Psicóloga clínica. Investigadora
Parc Sanitari Sant Joan de Déu