Pregunta al Experto

Recaídas en el trastorno bipolar: señales y pautas

Las personas con trastorno bipolar viven fluctuaciones en su estado de ánimo. Muchas personas llevan una vida normalizada, pero, a veces, tras períodos de estabilidad, aparecen las recaídas hacia un estado de euforia o un estado depresivo. Es muy importante seguir algunas recomendaciones para prevenir las recaídas, a la vez que identificar las señales que nos pueden estar indicando un desajuste. En esta sesión queremos resolver las principales dudas sobre cómo detectar si se está teniendo una recaída y cómo gestionarla ¡Envíanos tus preguntas!
Raquel Rivero Corihuela
Raquel Rivero Corihuela
Psicóloga clínica en la Unidad de Trastorno Bipolar (UBIP) de la Clínica Nuestra Señora de La Paz de Madrid
Orden Hospitalaria de San Juan de Dios. Provincia de España
Guadalupe Morales Cano
Guadalupe Morales Cano
Directora
Fundación Mundo Bipolar
Expertos
Raquel Rivero Corihuela
Raquel Rivero Corihuela
Psicóloga clínica en la Unidad de Trastorno Bipolar (UBIP) de la Clínica Nuestra Señora de La Paz de Madrid
Orden Hospitalaria de San Juan de Dios. Provincia de España
Guadalupe Morales Cano
Guadalupe Morales Cano
Directora
Fundación Mundo Bipolar

¡Consulta las respuestas!

Guadalupe Morales Cano
Guadalupe Morales Cano

Es muy importante que partamos de unos principios básicos irrenunciables. Nadie «es bipolar». Afirmar algo así, supone que uno se está estigmatizando a uno mismo y por tanto ejerciendo discriminación contra uno mismo. Un problema de salud no define a una persona; no es la esencia de esa persona. Se trata de una circunstancia, de «un accidente», según lo postula Aristóteles. Debemos ser nosotros mismos en primer lugar los que luchemos contra el estigma y la discriminación. Las palabras importan mucho y más en este sentido. Decir que, «somos bipolares», es el primer paso para identificar nuestra identidad con una condición médica. Podríamos decir, tengo un problema de salud mental, o tengo trastorno bipolar, por ejemplo. ¡Pero nunca seremos una enfermedad!

Dicho esto, en mi opinión, se trata en primer lugar, de conocerse mucho a uno mismo, con la ayuda del equipo terapéutico y de buena información fiable. Es indispensable tener una excelente relación con tu equipo terapéutico. Si la comunicación no es buena o no tienes tiempo de exponer lo que te pasa, o de plantear todas tus preguntas, plantéate cambiar. Tienes derecho a hacerlo. El enfoque debe ser el de la recuperación. Esto quiere decir en líneas generales: «Vivir lo mejor posible con o sin síntomas».  No es solo un problema de carácter médico; se trata de desarrollar estrategias para tener un objetivo, darle sentido a tu vida, (además del de encontrarse bien). Tener motivos para levantarte cada día, contemplando que hay muchas facetas de nuestras vidas que necesitamos desarrollar y cubrir: autosuficiencia económica, vivienda, formación, derechos, actividades gratificantes, etc. Y lo que a mí me parece fundamental: la red social, afectiva y de intereses compartidos.

Yo recomiendo vivamente el contacto con otras personas que hayan pasado por lo mismo. Me refiero a los pares o iguales. Los Grupos de Ayuda Mutua, las asociaciones, las redes de apoyo informales son una herramienta muy poderosa. Es posible tener una buena vida. Cuida mucho tu sueño, vigila el estrés, lleva un estilo de vida sano, no dejes de hacer ejercicio físico. En este último sentido, pasear, es parte de tu proceso de recuperación. Y sobre todo trata de no «patologizar» cualquier molestia que tengas. Todos los seres humanos pasan por momentos difíciles.  El estigma y la discriminación como sabes es una carga añadida que puede llegar a ser peor que el propio problema de salud. Lucha contra ella, en primer lugar, no concibiéndote a ti mismo como «un enfermo»; somos personas, ciudadanos; no enfermos.

Guadalupe Morales Cano
Guadalupe Morales Cano

Ayudar a una persona que está sufriendo, siempre significa acompañar. La empatía significa tratar de ponerse en el lugar de esa persona. Ponerse en el lugar de una persona que está sufriendo una crisis puede ser difícil si uno no ha pasado por ello, pero gracias a la experiencia y a tener información de las personas próximas, se puede ayudar.

El trabajo debe iniciarse antes, cuando todo va bien. Estableciendo un vínculo de respeto y comprensión entre ambas partes, conociendo todo lo posible en qué consiste el trastorno bipolar y preguntando a la propia persona, sobre todo, cómo querría ser ayudada durante las posibles crisis. El trabajo previo es el más importante.

Si se cuenta con la confianza de la persona, se le puede sugerir, por ejemplo, un acompañamiento a la cita con su terapeuta y plantearle a ella, primero, la serie de preguntas que tiene para hacerle al equipo terapéutico.

Pasar por un episodio mixto es muy incómodo. Muchas veces hay irritabilidad y decaimiento del ánimo al mismo tiempo. A mi me parece que, si se convive con la persona que lo está sufriendo; al igual que con cualquier otro tipo de crisis, se la debe acompañar sin más. Y procurar proponerle que las rutinas se cumplan: las rutinas del sueño, las comidas, el paseo, etc. También es importante pensar en cuidarse a sí mismo, para poder acompañar mejor.

Raquel Rivero Corihuela
Raquel Rivero Corihuela

Actualmente no existe ninguna prueba médica específica y única para diagnosticar el trastorno. El diagnóstico se realiza después de varias entrevistas clínicas, donde habría que hacer una exploración clínica completa que incluya una exploración psicopatológica muy detallada, además de recoger los antecedentes psiquiátricos, los antecedentes familiares, la historia psicoemocional, el desarrollo psicosocial de la persona y la exploración física entre otras. Esto no se hace generalmente en una sola entrevista ya que se requiere de varias sesiones y de diferentes profesionales trabajando en el caso. Es posible también pedir a la persona que rellene algunos cuestionarios o autoinformes para completar información y con todo ello construir el diagnóstico.

Raquel Rivero Corihuela
Raquel Rivero Corihuela

Efectivamente, la media para el diagnóstico del trastorno bipolar está en unos 10 años. Mi hipótesis es que el desfase en el tiempo de diagnóstico viene por confusiones con el trastorno bipolar tipo II (el que no alcanza fases de manía, sino sólo hipomanías y depresiones). Este diagnóstico es más complicado ya que, en muchas ocasiones, una hipomanía puede pasar desapercibida y esto puede hacer que la persona atendida sólo consulte al profesional clínico cuando esté deprimido, lo que puede llevar a errores con, por ejemplo, un diagnóstico de depresión unipolar. Esto es raro que ocurra con un trastorno bipolar tipo I (donde sí se alcanzan episodios de manía completos), ya que no es común que una manía pase desapercibida. Otras veces, los errores diagnósticos vienen por confusiones entre el trastorno bipolar tipo II y algunos tipos de trastornos de personalidad o con problemas de ansiedad etc., puesto que algunos de los síntomas son comunes en ambas patologías.

Raquel Rivero Corihuela
Raquel Rivero Corihuela

No existe ningún alimento específico a evitar o a consumir para que influya positivamente en el trastorno, sin embargo, una alimentación saludable basada en verduras, frutas, legumbres etc., y en la que se eviten las grasas saturadas y los azúcares, va a tener un impacto positivo sobre la salud en general, tanto física como mental, y esto junto con unos hábitos de vida saludable donde se incluya el ejercicio físico, el descanso, evitar el consumo de tóxicos, el cuidado de estrés, etc. van a ser claves para encontrarse mejor a todos los niveles.

Raquel Rivero Corihuela
Raquel Rivero Corihuela

Este trastorno cursa en brotes y las recaídas forman parte del proceso. Sin embargo, lo habitual es que, tomando la medicación, llevando unos hábitos de vida saludables (rutinas, sueño, descanso, ejercicio físico, dieta, cero tóxicos…), teniendo visitas frecuentes con el equipo terapéutico para detectar cualquier problema, y estar acompañado por tu entorno (amigos, familiares etc.), se pueda estar completamente estable durante periodos de tiempo muy prolongados. Posiblemente esté fallando alguna de estas cosas, quizá es importante que puedas revisar todos estos aspectos para ver lo que no está yendo del todo bien. Sería bueno que pudieras hablar con tu equipo terapéutico y con personas cercanas para que te ayuden.

Raquel Rivero Corihuela
Raquel Rivero Corihuela

Creo que lo mejor es hablarlo con la persona afectada. Decirle, desde el afecto y el máximo respeto y empatía, que creéis que puede estar sufriendo una euforia y que estáis ahí para acompañarle y ayudarle. Animarle a que duerma más, a que descanse durante unos días y a que avise al equipo terapéutico para que se confirme si efectivamente esto está ocurriendo.

Para ello es muy importante construir una relación de base sólida con la persona que tiene el trastorno bipolar y, algo muy importante, es elaborar junto la persona atendida, y durante la fase de eutimia, un pequeño protocolo en el que establezcáis cómo le gustaría que procedierais en el caso de que suceda lo que describes. Es interesante también dejar por escrito en ese protocolo un listado con las alarmas más frecuentes que suele tener la persona, para poder consultarlo y mostrárselo en caso de dudas, poner también el teléfono y el correo de las personas a las que quiere que aviséis, y cualquier otro dato que creáis de utilidad para manejar ese momento. Como he dicho, suele ser de mucha utilidad tener todo esto trabajado en las fases de eutimia para saber cómo actuar en caso de crisis.

Raquel Rivero Corihuela
Raquel Rivero Corihuela

Esto es una cuestión muy personal y cada familia actúa de manera diferente y según consideran. Pero, en general, mi consejo profesional es que este diagnóstico (como cualquier otro), es conveniente comunicarlo a los hijos, no sólo por el componente genético que trae consigo sino también porque habrá momentos en los que el padre afectado esté con síntomas o en un ingreso y el hijo no entienda nada de lo que esté pasando. En general este tipo de secretos a la larga siempre afectan a las dinámicas familiares, por lo que lo mejor es contarlo, y para contarlo lo más importante es encontrar el momento adecuado y adaptar lo que se dice y cómo se dice a la edad del hijo, dando espacio para que pregunte lo que necesite y dejando abierto el terreno comunicacional para que puedan preguntar más adelante.

Raquel Rivero Corihuela
Raquel Rivero Corihuela

Sí, es normal sentir ansiedad y ataques de pánico durante las fases, y también es normal sufrir esta ansiedad que describes sin estar en ninguna fase, es decir, estando en eutimia también se pueden sufrir ataques de pánico. Es tremendamente angustiante porque, como bien describes, la sensación de muerte inminente se siente como muy real.

La mejor manera de gestionarlo es que trabajes sobre ello, actualmente existen tratamientos psicológicos eficaces y bien establecidos para los ataques de pánico, así que mi recomendación es que te pongas en manos de un psicólogo o psicóloga clínica para que adquieras las herramientas necesarias para aprender a manejarlos.

Guadalupe Morales Cano
Guadalupe Morales Cano

Cuando el sufrimiento se hace insoportable y pareciera que no hay salida. En ese momento hay que pedir ayuda inmediatamente. Ponte en contacto con tu psiquiatra o psicóloga. Lo ideal es tener una red de apoyo, que puede estar compuesta, también, por familiares. Es importantísimo diseñar un plan de emergencias previamente y comunicarlo a tu red. No dejes pasar estos pensamientos, busca ayuda.

En profundidad
Raquel Rivero Corihuela
Raquel Rivero Corihuela

La baja adherencia al tratamiento es algo que afecta no sólo a las personas con trastorno bipolar, sino que ocurre también en otras patología médicas y psiquiátricas.

En las dificultades con la adherencia al tratamiento nunca hay una causa única, y habría que analizar en cada caso concreto qué es lo que puede estar fallando. Hay que tener en cuenta que, a los trastornos psiquiátricos hay que añadirles el peso del estigma, lo cual puede ser un factor relevante en el abandono de los fármacos, además, el proceso de asumir que se tiene una enfermedad de este tipo y además crónica, suele ser un proceso largo y duro. El tomarse una medicación a diario es un recuerdo continuo de que esto está ocurriendo; en otras ocasiones puede ocurrir que las tomas de medicación coincidan con momentos en los que no se tiene intimidad (por ejemplo, si coinciden en horario laboral) lo que puede dificultar su adherencia; otra de las causas comunes en el abandono de los fármacos tiene que ver con los efectos secundarios de estos fármacos o con el temor a sufrirlos. Con esto quiero decir que la causa nunca es única y habría que valorar en cada caso concreto cuales de estos u otros factores están influyendo para trabajar con el paciente en la raíz del problema.

Guadalupe Morales Cano
Guadalupe Morales Cano

Aquí también abogo por la comunicación con el equipo terapéutico, si la persona lo autoriza. Idealmente, la alianza entre la persona con problemas de salud mental, el equipo terapéutico -que os provea de Información de calidad contrastada a los familiares y a la persona afectada por el trastorno bipolar-, y la familia favorece que el proceso llegue a buen puerto. No infantilizar, muchísimo respeto, y preguntar a tu familiar cuando esté bien, qué y cómo le gustaría que le ayudarán durante esos procesos.

Raquel Rivero Corihuela
Raquel Rivero Corihuela

El que una persona «utilice» su trastorno para manipular no tiene en absoluto nada que ver con ninguna característica intrínseca o definitoria del trastorno bipolar, sino más bien con aspectos de la personalidad de esa persona o de la relación en la que se pone en juego esta utilización de la enfermedad.

Mi consejo es hacer ver a la persona que esto está ocurriendo para que sea consciente de este mecanismo y ayudarle a que encuentre la manera de poder comunicar sus necesidades sin utilizar el trastorno. Este proceso suele ser complejo por lo que en muchas ocasiones se requiere de ayuda profesional.

Raquel Rivero Corihuela
Raquel Rivero Corihuela

En términos generales la psicoterapia puede ayudar, pero siempre hay que tener en cuenta que en un momento de delirio la farmacoterapia es el tratamiento de elección. Que la psicoterapia ayude o no, va a depender de varios aspectos: por un lado, de la gravedad y la cronicidad de ese delirio, de la relación que tenga la persona atendida con su terapeuta, si ya lo han trabajado previamente en las sesiones, y si han establecido un plan de acción en caso de que eso ocurra, pero siempre teniendo en cuenta que la medicación tiene que ser el tratamiento principal.

Cristina Pou Matarranz
Cristina Pou Matarranz

Las personas mayores de 65 años, son una población vulnerable para desarrollar problemas relacionados con el uso de medicamentos debido principalmente a que: 

  • El envejecimiento se acompaña de cambios morfológicos y fisiológicos que modifican la absorción de los medicamentos. 
  • Con frecuencia se presentan enfermedades crónicas simultáneas que requieren tratamiento con varios medicamentos durante un largo periodo de tiempo.

Por ello, hay un mayor riesgo de sufrir una acumulación del fármaco en el cuerpo, ocasionando efectos secundarios indeseables (excesiva sedación, caídas, sobredosis) y sin que ello signifique un mayor beneficio terapéutico.

En las personas mayores de 65 años, los profesionales deben ser cautelosos a la hora de prescribir medicación teniendo en cuenta las posibles interacciones farmacológicas y patologías médicas que presente la persona.

Se debe individualizar el tratamiento de cada paciente, teniendo en cuenta el riesgo y el beneficio de la medicación.

Cristina Pou Matarranz
Cristina Pou Matarranz

En el cuerpo humano el litio es prácticamente indetectable en condiciones normales y, por lo tanto, no se relaciona con el hecho de que una persona siga una dieta concreta o que esté inactiva físicamente.

El litio es un medicamento que se utiliza para tratar y prevenir los episodios de manía en las personas con trastorno bipolar, entre otros problemas de salud mental.

La prescripción de litio debe estar supervisada siempre por un especialista.

Raquel Rivero Corihuela
Raquel Rivero Corihuela

Si, una persona con trastorno bipolar puede tener recaídas a pesar de medicarse. Aunque la medicación es imprescindible, no lo es todo para asegurar la estabilidad. También es importante, como decíamos en preguntas anteriores, llevar unos hábitos de vida adecuados, no consumir tóxicos, tampoco alcohol, cuidar las horas de sueño y descanso, hacer ejercicio físico, cuidar el estrés, cuidar las relaciones afectivas y la parte emocional, etc. Se sabe que el consumo de tóxicos, por ejemplo, puede desencadenar una crisis, aunque se tome correctamente la medicación, y estar varias noches sin dormir, también. Además, pueden ocurrir a nuestro alrededor factores que se escapen a nuestro control, como, por ejemplo, el cambio de estación, la muerte de una persona cercana, o incluso acontecimientos a priori positivos como el nacimiento de un hijo, que pueden llegar a generar tanto estrés que incluso tomando la medicación correctamente y llevando unos hábitos de vida saludables, podrían causar una crisis, aunque no en todos los casos, afortunadamente.

Guadalupe Morales Cano
Guadalupe Morales Cano

Conocerse a sí mismo es esencial. Existen señales que pueden ser comunes a todos, pero también hay algunas que son propias de cada uno. En general las señales son la alteración del sueño, de comer demasiado poco o mucho, que aparezca la irritabilidad, o que se esté pasando por un periodo de mayor estrés del que se puede manejar.

¡Cuida tu sueño! Levántate todos los días a la misma hora, y si duermes siestas que sean de unos 20 minutos. Si te notas que puedes recaer, baja el ritmo, aíslate un poco de estímulos externos, cuida tu cuerpo y trata de que la música, el arte, o cualquier cosa que te guste te invada. Escribir alivia mucho y es muy útil para que te conozcas a ti mismo y aprendas a manejar tus recaídas.

Llama a tu profesional de la salud de referencia, no esperes. Se trata de abortar el proceso, y de impedir que llegue al punto de convertirse en una crisis. En definitiva: stop, respira suavemente, y dedícate a ti mismo con esmero.

Raquel Rivero Corihuela
Raquel Rivero Corihuela

La respuesta a esta pregunta habría que personalizarla a cada caso concreto, ya que cada persona atendida es diferente y, por tanto, lo que le va bien a una persona no le va bien a otra y viceversa. Pero, como pautas generales, decirte que el acercamiento a la persona que ha sufrido una recaída siempre es desde la máxima empatía y el máximo respecto. El trabajo que trato de hacer en estos casos consiste en acompañar el proceso para focalizarnos en aprender y reflexionar sobre qué cosas han podido fallar para que se haya producido la recaída, analizar los pródromos o las alarmas e intentar entender qué ha ido mal para tratar de prevenirlo en el futuro, fomentando, como decíamos ya en respuestas anteriores, el autoconocimiento de la persona con el propósito de prevenir que se produzcan más recaídas.

Raquel Rivero Corihuela
Raquel Rivero Corihuela

Imagino que te refieres a una recaída de manía. Sí, es un momento de tanto estrés para la persona y para su cerebro, que no acordarse del episodio o de partes del mismo puede ser normal. De hecho, es bastante habitual.

Guadalupe Morales Cano
Guadalupe Morales Cano

Acompañar, sin muchas palabras. Nosotros sabemos que estamos mal. A veces nos cuesta explicarlo. Vamos dejando de lado aspectos de nuestras vidas que nos gratifican. El sueño se altera…

Procura estar a su lado, si puedes, acaricia suavemente, (si ves que vas a ser bien recibido), o al menos un acercamiento físico. Busca comedias que pueda ver por televisión. La ducha es un hito muy significativo e importante. Celébralo. La cama se suele convertir en nuestra cueva y al mismo tiempo nuestra cárcel. Con mucha delicadeza, pregunta si puedes subir un poco la persiana para que entre la luz.

Dile que no puedes ni imaginarte lo que está sufriendo, pero que «estás aquí para él o ella». No presiones.  Nunca, nunca digas: «¡ánimo, o anímate!». Las razones que puedas dar, no sirven para nada o para casi nada. Acompaña con respeto y cariño.

Raquel Rivero Corihuela
Raquel Rivero Corihuela

Desconozco si existen aplicaciones móviles para hablar con profesionales. Pregunta en tus centros de referencia si existen canales de este tipo. Por ejemplo, en nuestra Unidad, la Unidad de Trastorno Bipolar (UBIP) de la Clínica Nuestra Señora de La Paz de Madrid, entendemos la importancia de poder contactar con los profesionales cuando se detectan las primeras señales de recaída, por lo que tenemos establecida una vía de comunicación con las personas que atendemos (vía correo electrónico), de manera que las demandas son atendidas con la prontitud que requieren, para evitar en la medida de lo posible, la mayoría de las recaídas.

Este contenido no sustituye la labor de los equipos profesionales de la salud. Si piensas que necesitas ayuda, consulta con tu profesional de referencia.
Publicación: 4 de Mayo de 2022
Última modificación: 5 de Octubre de 2022