Comunicación

¿Cómo lograr que un niño con TEA te «escuche» sin tener que repetir muchas veces la pregunta ni subir la voz?

En primer lugar, es importante saber qué es lo que entienden y a qué nivel. Es importante saber si el mensaje que estamos transmitiendo les está llegando, saber si tienen la capacidad e incluso el contexto para que estas personas puedan recibir este mensaje.

Algunas recomendaciones:

  • Establecer contacto visual, y asegurarnos que nos está prestando atención. Puedo decirle, por ejemplo, si puede escucharme un momento. 
  • Anticiparle que necesito su atención y que después podrá continuar haciendo esa tarea o jugando. 
  • Situarse cerca del niño o la persona adulta, no hablarle desde la distancia.
  • Procurar hablar con un tono y volumen adecuado, no por mucho alzar la voz nos va a escuchar más y la comunicación va a ser mejor. 
  • Utilizar mensajes cortos y que sean muy claros. Hay que tener paciencia y también darle tiempo para que pueda procesar la información y dar una respuesta. 
  • Si es necesario, es recomendable decir el mensaje verbalmente acompañándolo con un dibujo o gesto.
  • Una vez dado el mensaje, hay que esperar y volver a repetirlo si es necesario. Si no responde, de forma tranquila, acercarse a la persona y acompañarla al lugar que se le está pidiendo. 

Hay que tener en cuenta que la repetición frecuente de instrucciones enseña a no escuchar.