¿Cómo ayudar al alumnado con TEAF?

Recomendaciones para el profesorado
Cisa Llopis Carbajo
Cisa Llopis Carbajo
Psicóloga. Coordinadora técnica.
SOM Salud Mental 360
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El trastorno del espectro alcohólico fetal (TEAF) es un síndrome bajo el que encontramos diversas manifestaciones físicas, mentales, conductuales y cognitivas que son causadas por el consumo de alcohol por parte de la madre durante el embarazo. El síndrome alcohólico fetal (SAF) es la forma más grave de manifestación del TEAF. A menudo el TEAF se confunde con otros trastornos como el TEA, TDAH o el Síndrome de Willis, todos ellos con características compartidas.

Para ayudar al alumnado con TEAF es muy importante una buena comunicación con su familia, el equipo educativo que le ha atendido anteriormente, y el equipo psicopedagógico. El trabajo cooperativo y coordinado ayudará a una mejor planificación del curso y a tomar las decisiones adecuadas sobre la programación, materiales y profesionales de apoyo.

En general, para ayudar al alumnado con TEAF a manejar su conducta se pueden utilizar estrategias que son útiles tanto en casa como en el aula. Algunas de éstas serían el uso de un lenguaje concreto y sencillo, con instrucciones breves y consistentes, y las repeticiones que sean necesarias. También es importante generar en el alumno rutinas  y anticipación, así como supervisar sus aprendizajes y adquisición de habilidades.

En el ámbito educativo, para una mayor y mejor comprensión es preferible un aprendizaje multisensorial, realizando las actividades en contextos reales de la vida cotidiana, y con un ambiente de aprendizaje calmado, enriquecedor y estructurado.

El alumnado con TEAF presenta afectaciones motrices que, aunque el profesorado pueda interpretarlas como comportamientos desafiantes, hiperactivos, evitativos o incluso agresivos, en realidad son una manifestación de las dificultades de su sistema nervioso para entender el mundo que le rodea. La actuación del profesorado debe ser positiva y observadora (capaz de hacer un análisis de la situación y de las necesidades), innovadora y capaz de asumir retos, firme, utilizando un tono de voz suave, y organizada al tiempo que flexible y abierta a incorporar recursos diferentes.

Los equipos educativos pueden poner en marcha diferentes estrategias y herramientas que les permitan ayudar al alumno con TEAF en sus dificultades en diferentes áreas.

Procesamiento sensorial

En general, es preferible el uso de luz natural y reducir el ruido visual de los espacios de trabajo (por ejemplo, guardando los materiales del aula en cajas opacas o armarios con puertas de colores suaves). Asignar al alumno un espacio específico en el aula, preferiblemente en la primera fila, también le ayudará a estar más concentrado.

Para ayudarle con la hipersensibilidad auditiva, se le puede permitir utilizar protectores de reducción de ruidos, recursos antiestrés (pelotas, por ejemplo) y anticipar los timbres de cambio de clase.  También le será de ayuda que haya definido un lugar tranquilo en el aula. En las excursiones será importante que el equipo educativo prevenga reacciones inesperadas.

A los alumnos con TEAF también les ayuda a enfocarse y organizarse durante las actividades académicas masticar o chupar, o tocar un objeto suave (como puede ser un peluche), utilizar audífonos o relajarse con masajes suaves en la espalda.

Memoria

La asociación de una imagen y una palabra clave, o mediante rimas, les ayudará a memorizar los contenidos. También se pueden trabajar en el aula situaciones de reflexión y duda con ejercicios visuales: utilizar una imagen que evoca dos realidades y debatir sobre ella.

Adaptación e interrelación

El equipo educativo deben ayudar al alumno con TEAF a sentir que no tiene la culpa de lo que le sucede, y que sus dificultades le llevan a aprender más lentamente y a que le cueste controlarse, pero que los adultos están para ayudarle. El alumno debe participar en la definición de soluciones, por ejemplo:

  • acordar una palabra clave que le advierta de una conducta inadecuada.
  • darle pautas verbales, visuales, o recordatorios.
  • modelar los comportamientos adecuados.
  • identificar a un compañero a quien pueda imitar y que le puede proporcionar ayuda y apoyo.

Comunicación

Para reforzar su lenguaje verbal es importante que se creen situaciones en que deba expresar sus opiniones y sentimientos, con tiempo para preparase, y con los apoyos visuales necesarios. Los docentes deben hablar al alumnado con TEAF despacio, con instrucciones simples y concretas, utilizando siempre las mismas palabras clave, y sin infantilizar el lenguaje. Además, es importante aumentar el tiempo de espera cuando esperamos una respuesta por parte del alumno, no interrumpirle ni acabar sus frases.

Mantener el contacto visual mientras se habla con el alumno. Evitar los eufemismos y el sarcasmo, mostrarle de forma explícita lo que debe hacer y darle tiempo para practicar y aplicar el lenguaje en diferentes situaciones, ayudarán al alumno con TEAF a utilizarlo de forma apropiada y comprender las reglas de conversación.

Para mejorar sus habilidades de lectura es importante de nuevo evitar la sobreestimulación visual. Para ello se puede ampliar el tamaño de la fuente y el espaciado en las hojas, reducir la cantidad de texto y usar gráficos o apoyos visuales que reduzcan la cantidad de explicaciones e instrucciones escritas. Utilizar técnicas de subrayado y esquemas también son útiles para ayudar a extraer la información esencial del texto. Pedirle que explique la información con sus palabras ayuda al docente a comprobar si la ha comprendido.

Pensamiento abstracto

El uso de materiales manipulativos y centrarse en matemáticas prácticas y funcionales, en contextos cotidianos, le serán de gran ayuda para asimilar conceptos abstractos.

Funcionamiento ejecutivo y autorregulación

El profesorado debe tomar tiempo para hablar con el alumno con TEAF, ser constante y coherente con las correcciones, ayudarle a resolver problemas y a ver el punto de vista de otras personas. De esta manera se le estará ayudando a mejorar su regulación emocional y su capacidad de resolución de problemas.

De igual modo, pueden ayudarle a mejorar su organización en el aula mediante el uso de horarios detallados diarios, preferiblemente visuales, organizadores para el espacio de escritorio y almacenaje de materiales, etc.

El uso de técnicas conductuales y refuerzos pueden ser útiles en esta área.

Las actividades breves, rítmicas, la música suave de fondo, los recordatorios corporales y la existencia de un área silenciosa en el aula, también le ayudarán a autorregular su atención e hiperactividad.

Este contenido no sustituye la labor de los equipos profesionales de la salud. Si piensas que necesitas ayuda, consulta con tu profesional de referencia.
Publicación: 19 de Agosto de 2022
Última modificación: 19 de Agosto de 2022
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Cisa Llopis Carbajo

Cisa Llopis Carbajo

Psicóloga. Coordinadora técnica.
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