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La anorexia y la bulimia durante las vacaciones de verano

Personas afectadas y familias se enfrentan a uno de los periodos potencialmente más complicados
Jordi Mitjà

Jordi Mitjà Costa

Enfermero de la Unidad Funcional Integrada de Trastornos de la Conducta Alimentaria. Área de Salud Mental
Hospital Sant Joan de Déu Barcelona
Eduard Serrano Troncoso

Dr. Eduard Serrano Troncoso

Doctor en Psicología. Jefe de la Unidad Funcional Integrada de Trastornos de la Conducta Alimentaria. Área de Salud Mental
Hospital Sant Joan de Déu Barcelona
Consejos anorexia vacaciones

Estamos ya inmersos en el periodo de verano y de vacaciones, una época del año que para las personas con un trastorno de la conducta alimentaria puede resultar difícil y complicada. Durante un largo periodo de tiempo nuestras rutinas y actividades diarias habituales se ven interrumpidas.

Además, nos empiezan a inundar de mensajes en torno a la «necesidad» de estar preparado para lucir un cuerpo perfecto en verano y la denominada «operación biquini», que representa el inicio para muchas personas de una dieta para perder peso o el aumento del ejercicio físico compensatorio.

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También es una época en que la exposición a la imagen corporal es más evidente. Es aquí donde emociones como la angustia o la tristeza pueden aparecer en las personas que padecen anorexia o bulimia y aumentar, si cabe, la preocupación por la imagen corporal.

Asimismo, para las familias con personas que se están recuperando de una anorexia o bulimia, el verano y las vacaciones tampoco son una época fácil. Para muchas familias la temporada de verano puede hacerles sentir como si retrocedieran en el tratamiento porque se pueden agudizar alguno de los síntomas. Pueden aparecer conductas de evitación de situaciones sociales (comer en restaurantes, compartir vacaciones con amigos, ir a la playa o a la piscina) que, en otras épocas del año, pueden pasar más desapercibidas

Por este motivo, queremos transmitir una serie de consejos para las personas afectadas por una anorexia o bulimia, y también para sus familias, en relación a este periodo.

Consejos de verano para personas afectadas con anorexia o bulimia:

  • El verano y las vacaciones son para disfrutar y desconectar, pero debes seguir cuidándote mentalmente y nutricionalmente. Esto implica seguir las pautas de tus profesionales especializados también en esta época del año.
  • Mantén la estructura y los horarios de las comidas.
  • Mantén actividad social, te ayudará a no aislarte.
  • Crea un horario con una rutina. El aumento de tiempo libre y la falta de organización pueden llevar a aumentar los pensamientos en torno a la imagen corporal y a incurrir en comportamientos poco saludables como saltarse comidas.
  • Recuerda que las imágenes de cuerpos perfectos en redes sociales pueden estar retocadas. Ten sentido crítico y trata de no compararte
  • Si tienes miedo de ponerte el bañador para ir a la piscina o la playa, se recomienda hacer una exposición gradual. Por ejemplo, el primer día puedes ir a la playa con una camiseta. Se recomienda realizar inicialmente esta exposición con personas de confianza. Esto hará que te enfrentes a lo que temes de forma progresiva y, si logras mantener la exposición, acabe disminuyendo la ansiedad.
  • Haz una lista de las cosas que te gustaría hacer este verano que no tengan nada que ver con hacer dieta o intentar cambiar tu cuerpo. Encontrar ocupaciones y el contacto social activo ayuda a desconectar y mejorar el bienestar.

Consejos de verano para familiares de personas afectadas con anorexia y bulimia:

  • Durante el verano y las vacaciones, es muy importante seguir con las pautas indicadas por los profesionales especializados.
  • Trata de mantener los horarios de las comidas y una rutina. 
  • Planificar con anticipación ayuda a mantener una estructura.
  • Si vais a realizar unos días de vacaciones, podéis hacer un plan de viaje con comidas similares a la rutina habitual.
  • Investiga sobre el tipo de comida de los lugares que vais a visitar.
  • Se recomienda no realizar todas las comidas en restaurantes, ya que implica un ambiente desconocido y puede aumentar la ansiedad de la persona afectada. Escoger un alojamiento con cocina propia puede ayudar a la persona afectada a mantener los hábitos alimentarios y horarios similares al periodo fuera de las vacaciones.
  • En caso de realizar la ingesta tipo buffet, según el estado de la enfermedad, se recomienda seleccionar los alimentos en un solo viaje para disminuir una posible sensación de angustia por ver mucha comida.
  • Programa actividades no relacionadas con la comida.
  • Si la persona afectada es menor de edad y tiene planificada unas vacaciones estilo colonias o un intercambio es importante que las personas responsables de la actividad conozcan, a través de la familia (y con el consentimiento de la persona afectada), el trastorno alimentario para poderle ofrecer apoyo y supervisión.
  • Si durante este periodo detectas una restricción alimentaria u otras conductas no saludables, consulta con tu profesional de referencia.
  • Muestra comprensión y empatía con la persona afectada. Ajusta las expectativas de las vacaciones a la situación clínica de la persona.
  • Evita comentarios o actitudes que puedan sentir culpabilidad a la persona afectada por no poder disfrutar todos como antes las vacaciones en familia. Los trastornos alimentarios no son una elección.