www.som360.org/es

Experiencias psicóticas en la población general

Tener alucinaciones e ideas delirantes sin tener un trastorno mental
Trini Peláez
Trini Peláez Martínez
Psicóloga. Programa de intervención precoz en psicosis. CSMA Ripollet
Parc Sanitari Sant Joan de Déu

La psicosis es un conjunto de síntomas caracterizado por la presencia de ideas delirantes, alucinaciones y pensamiento desorganizado, entre otros, y se considera un trastorno mental porque produce malestar e interferencia en la vida cotidiana de las personas que la tienen. Se estima que un 3% de la población mundial tendrá un trastorno psicótico a lo largo de su vida (Përäla et al., 2007).

Tradicionalmente, se había definido la psicosis dentro de una clasificación categorial, es decir, o tienes psicosis o no la tienes. O lo que es lo mismo, o tienes trastorno mental o no lo tienes. Hoy sabemos que no es así, es decir, la psicosis es un continuum que va de la existencia de experiencias psicóticas en población general (no clínica) a la presencia de un trastorno mental que requiere tratamiento.

En profundidad

En los últimos treinta años, se ha estudiado si los síntomas de la psicosis pueden existir en otras condiciones fuera del trastorno mental, como se ha observado en otros trastornos como la depresión. Los resultados indican que las experiencias psicóticas son habituales en la población general y su presencia no está asociada necesariamente al hecho de tener un trastorno mental. Según varios estudios, la prevalencia mediana de experiencias psicóticas en población general es de un 8,4%. En cambio, la prevalencia de experiencias psicóticas con relevancia clínica, es decir, los casos en que hay un trastorno psicótico, es de un 1,5% (van Os et al., 2008). Esto quiere decir que la mayoría de las personas que tienen estas experiencias no tienen ningún problema de salud mental.

Las experiencias psicóticas son habituales en la población general y su presencia no está asociada necesariamente al hecho de tener un trastorno mental.

La incidencia más alta de las experiencias psicóticas se encuentra entre la infancia y la adolescencia tardía, produciéndose un descenso en edades más avanzadas (Fonseca-Pedrero et al., 2008). Para el 80% de las personas con experiencias psicóticas, estas son transitorias (Linscott & Van Os., 2013; McGrath et al., 2015), mientras que el 20% las tienen de manera repetitiva. En estos últimos casos, las probabilidades de que aparezca malestar y, por lo tanto, un trastorno psicótico, son más elevadas (Calkins et al., 2017).

Alucinaciones e ideas delirantes

En cuanto a las alucinaciones, un 12,4% de los adolescentes y un 12,7% de los niños y niñas evaluados las han tenido en algún momento de su vida (Maijer et al., 2018). Es decir, han tenido experiencias visuales, auditivas, táctiles, olfativas o gustativas sin estímulos que lo justifiquen. Con las ideas delirantes pasa una cosa muy similar. La cantidad de personas que las tienen sin experimentar malestar es muy superior a la cantidad de personas que tienen trastornos psicóticos. Hay estudios que han encontrado hasta un 28% de frecuencia de estos pensamientos (Bebbington et al., 2013). Algunos ejemplos de preguntas para evaluar si las personas tienen estos pensamientos son: «¿Crees que es mejor que la gente no sepa muchas cosas de ti por si las pueden usar en contra?»; «Cuando estás en un lugar público y oyes a personas hablando, ¿a menudo crees que están hablando de ti?»; «¿En este último año a veces has sentido que la gente estaba en tu contra?».

A partir de cierta cantidad de experiencias psicóticas una persona puede tener más probabilidades de desarrollar un trastorno psicótico (u otros trastornos mentales), sobre todo si se añaden factores de riesgo como acontecimientos estresantes o consumo de sustancias

El desarrollo de la psicosis, pues, podría seguir un modelo muy parecido al de otras condiciones médicas. Por ejemplo, la presión sanguínea, qué puede oscilar de manera natural, pero a partir de ciertos valores la persona tiene hipertensión arterial, factor que aumentar el riesgo de sufrir alguna enfermedad cardiovascular (van Os., 2003). En el caso de la psicosis, a partir de cierta cantidad de experiencias psicóticas una persona puede tener más probabilidades de desarrollar un trastorno psicótico (u otros trastornos mentales), sobre todo si se añaden factores como acontecimientos vitales estresantes o traumáticos, consumo de sustancias tóxicas o tener predisposición genética (van Os, 2003; Yung et al., 2006; Nelson et al., 2012).

En conclusión, tener alucinaciones o ideas delirantes es mucho más frecuente de lo que inicialmente se pensaba. No todas las personas que las tienen tienen que desarrollar un trastorno psicótico. Aun así, es importante observar si estas experiencias se repiten de manera habitual y, sobre todo, si provocan malestar y dificultades en la vida cotidiana. En este caso, es muy recomendable buscar ayuda especializada, puesto que los trastornos psicóticos a menudo tienen un buen pronóstico si se tratan de manera precoz. El médico o la médica de cabecera puede pedir una consulta con el equipo de salud mental de la zona.

Este contenido no sustituye la labor de los equipos profesionales de la salud. Si piensas que necesitas ayuda, consulta con tu profesional de referencia.
Publicación: 18 de Abril de 2023
Última modificación: 8 de Septiembre de 2023

Teléfono de la Esperanza 93 414 48 48 image/svg+xml 1873A50A-300C-4511-9831-D8604C9717D4 1873A50A-300C-4511-9831-D8604C9717D4

Si sufres de soledad o pasas por un momento dífícil, llámanos.

Trini Peláez

Trini Peláez Martínez

Psicóloga. Programa de intervención precoz en psicosis. CSMA Ripollet
Parc Sanitari Sant Joan de Déu
Bibliografía
Perälä, J. , Suvisaari, J. & Saarni, S. I. (2007). Lifetime prevalence of psychotic and bipolar I disorders in a general population. Arch Gen Psychiatry , 64 , 19–28.
Bebbington, P. E. , McBride, O. , Steel, C. , Kuipers, E , Radovanoviĉ, M. , Brugha, T. , Jenkins, R. , Meltzer, H. I. & Freeman, D. (2013). The structure of paranoia in the general population. The British Journal of Psychiatry: The Journal of Mental Science , 202(6) , 419–427. https://doi.org/10.1192/bjp.bp.112.119032
Calkins, M. E. , Moore, T. M. , Satterthwaite, T. D. , Wolf, D. H. , Turetsky, B. I. , Roalf, D. R. , Merikangas, K. R. , Ruparel, K. , Kohler, C. G. , Gur, R. C. & Gur, R. E. (2017). Persistence of psychosis spectrum symptoms in the Philadelphia Neurodevelopmental Cohort: a prospective two-year follow-up. World Psychiatry: Official Journal of the World Psychiatric Association (WPA) , 16(1) , 62–76. https://doi.org/10.1002/wps.20386
Fonseca-Pedrero, E. , Lemos-Giráldez, S. , Muñiz, J. , García-Cueto, E. & Campillo-Alvarez, A. (2008). Schizotypy in adolescence: the role of gender and age. The Journal of Nervous and Mental Disease , 196(2) , 161–165. https://doi.org/10.1097/NMD.0b013e318162aa79
Linscott, R. J. & van Os, J. (2013). An updated and conservative systematic review and meta-analysis of epidemiological evidence on psychotic experiences in children and adults: on the pathway from proneness to persistence to dimensional expression across mental disorders. Psychological Medicine , 43(6) , 1133–1149. https://doi.org/10.1017/s0033291712001626
Maijer, K. , Begemann, M. J. H. , Palmen, S. J. M. C. , Leucht, S. & Sommer, I. E. C. (2018). Auditory hallucinations across the lifespan: a systematic review and meta-analysis. Psychological Medicine , 48(6) , 879–888. https://doi.org/10.1017/S0033291717002367
McGrath, J.J. , Saha, S. , Al-Hamzawi, A. , Alonso, J. , Bromet, E. J. , Bruffaerts, R. , Caldas-de-Almeida, J. M. , Chiu, W. T. , ... & Mora, M. (2015). Psychotic experiences in the general population: A cross-national analysis based on 31,261 respondents from 18 countries. JAMA Psychiatry (Chicago, Ill.) , 72(7) , 697–705. https://doi.org/10.1001/jamapsychiatry.2015.0575
Nelson, B. , Fusar-Poli, P. & & Yung, A. R. (2012). Can we detect psychotic-like experiences in the general population?. Current Pharmaceutical Design , 18(4) , 376–385. https://doi.org/10.2174/138161212799316136
van Os, J. (2003). Is there a continuum of psychotic experiences in the general population?. Epidemiologia e Psichiatria Sociale , 12(4) , 242–252. https://doi.org/10.1017/s1121189x00003067
van Os, J. , Linscott, R. J. , Myin-Germeys, I. , Delespaul, P. & Krabbendam, L. (2009). A systematic review and meta-analysis of the psychosis continuum: evidence for a psychosis proneness-persistence-impairment model of psychotic disorder. Psychological Medicine , 39(2) , 179–195. https://doi.org/10.1017/S0033291708003814
Yung, A. R. , Buckby, J. A. , Cotton, S. M. , Cosgrave, E. M. , Killackey, E. J. , Stanford, C. , Godfrey, K. & McGorry, P. D. (2006). Psychotic-like experiences in nonpsychotic help-seekers: associations with distress, depression, and disability. Schizophrenia Bulletin , 32(2) , 352–359. https://doi.org/10.1093/schbul/sbj018