La ansiedad y el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) están estrechamente ligados, ya que la ansiedad actúa como un elemento que perpetúa la sintomatología del TOC.
La experiencia de la primera persona se refiere al conocimiento adquirido mediante la vivencia directa en salud mental y sobre los tratamientos recibidos.
Las redes sociales no causan directamente las conductas autolesivas, pero pueden incrementar el riesgo en ciertos adolescentes y en determinadas situaciones.