Un rasgo habitual de los trastornos de la conducta alimentaria como la anorexia o la bulimia es la falta de conciencia del trastorno y, en consecuencia, la falta de motivación para recuperarse.
Los síntomas del TOC en la infancia pueden manifestarse como cambios sutiles en el comportamiento, por lo que resulta crucial para las familias estar atentas.
Distinguir entre un proceso de duelo y un episodio de depresión mayor es crucial para proporcionar el acompañamiento y el tratamiento apropiados, evitando la sobremedicalización en el duelo y el infradiagnóstico en la depresión.