¿Cómo contribuyen las decisiones compartidas a combatir el estigma en salud mental?
Las decisiones compartidas en salud mental fomentan relaciones horizontales entre los profesionales y los usuarios. Este enfoque incluye herramientas como la Planificación de Decisiones Anticipadas y el Plan Terapéutico Individualizado, que se construyen de manera conjunta con la persona involucrada, reflejando sus preferencias y vivencias.
Al involucrar a las personas directamente en las decisiones sobre su atención, se refuerza el respeto a sus derechos y se reduce una de las formas más comunes de estigma institucional: la negación de su capacidad para decidir. Esto ayuda a establecer una corresponsabilidad genuina y a fortalecer la confianza en el proceso asistencial.
