- He detectado que mi hijo alguna noche vuelve a casa, después de salir con sus amigos, y ha bebido alcohol. De momento hago ver que no lo noto. ¿Debo seguir así o debo hablar con él?
- ¿Cómo puedo explicarle a mi hija que no es bueno beber alcohol cuando nosotros bebemos vino y cerveza en casa?
- ¿Puedo decirles a mis hijos que entiendo que beban, pero que lo hagan con moderación, o es mejor decirles que no beban?
- Tengo una hija de 14 años y ya he visto a más de una de sus amigas caer redonda por el alcohol. Pero cuando lo hablamos, ella no ve la gravedad. ¿Cómo le puedo hacer ver la gravedad del consumo del alcohol, sobre todo si se hace en exceso?
- ¿Es conveniente que compremos el alcohol a nuestros hijos para que no compren a escondidas el más barato y más nocivo para su salud?
- Soy profesora y he detectado que una alumna de 16 años que está viviendo un duelo muy reciente está consumiendo alcohol. ¿Cómo la puedo ayudar?
- ¿Hay algún programa formativo o de prevención del consumo de alcohol para las escuelas en Catalunya?
- ¿Qué señales nos pueden hacer ver que un adolescente tiene realmente un problema con el consumo de alcohol?
- ¿Qué puedo hacer si sé que mi hijo adolescente abusa del consumo de alcohol, pero no me hace caso?
- ¿Debo permitir que mi hija haga fiestas en casa con los amigos en las que sé que consumen alcohol?
- ¿A qué edad y cómo podemos empezar a hablar de alcohol con nuestros hijos?
- ¿Algunas pautas o consejos para hacer prevención desde casa?
- ¿Debemos dejar que los menores de edad de la familia beban vino o cava en celebraciones especiales como Navidad o algún cumpleaños?
- ¿Debería prohibirse la publicidad de bebidas alcohólicas en establecimientos, supermercados y bares?
¿Qué puedo hacer si sé que mi hijo adolescente abusa del consumo de alcohol, pero no me hace caso?
Si se da una situación como esta, creo que podemos hacer un par de cosas, que se pueden dar de manera paralela. Por un lado, buscar un apoyo profesional para tu hijo: profesionales del ámbito de las drogodependencias de planes o programas que estén implementados en tu zona, como servicios locales de drogas y otras adicciones, servicios especializados de tratamiento como el CAS u otros recursos de salud mental como los centros de salud mental para adultos o para jóvenes.
Por otro lado, creo que también puede ser interesante, respondiendo al «no me hace caso», buscar apoyo en la gestión familiar con profesionales, grupos de padres y madres, grupos de ayuda mútua, psicólogos familiares, etc., en los que se pueda tratar el establecimiento y mantenimiento de límites, mejorar la comunicación familiar y otras cuestiones.
