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¿A qué edad y cómo podemos empezar a hablar de alcohol con nuestros hijos?
De manera resumida: cuanto antes mejor, sabiendo que nunca es tarde, siempre que tengan capacidad de entender de qué hablamos.
De manera un poco más extendida, y enfocándonos en el cómo, quizá se puede empezar hablando de otras cosas importantes como las habilidades para poner límites, el manejo de emociones y sentimientos, los riesgos diferentes según edad a la exposición a otras situaciones (conducción, tener un perfil en redes sociales…), para luego, conforme se va haciendo mayor, ir hablando de otras cosas como la presión de grupo, habilidades sociales para las relaciones interpersonales o la comunicación asertiva, hasta acabar introduciendo información concreta sobre el alcohol o el manejo de problemas y conflictos.
En todo caso, creemos importante tener claro los objetivos al hablar con ellos y ellas según el contacto que hayan tenido o no con el alcohol. Es decir, si aún no lo han probado: reforzar la idea y la decisión de no consumir alcohol, procurar retrasar al máximo la edad de inicio al consumo y trabajar el autoconocimiento especialmente en aspectos de salud, sobre todo si pueden ser relevantes en el caso de consumir alcohol (enfermedades u otras condiciones de salud, medicación que pueda interaccionar…).
Si ya lo han probado, o mejor dicho, si ya lo consumen de manera más o menos habitual, un enfoque de reducción de riesgos y daños puede ser más acertado en este caso. Procurar que, si deciden consumir alcohol, lo hagan de la manera menos lesiva para ellas y para el entorno puede ser una buena intervención.
